[Columna de Opinión] “El triunfo del miedo” Por Patricio Ocaranza, Sociólogo

Este domingo se realizaron elecciones primarias a nivel nacional. Las coaliciones “Chile Vamos” y el debutante “Frente Amplio” midieron fuerzas con el objetivo de definir a través del voto ciudadano quién será el candidato definitivo que cada bloque llevará a los comicios presidenciales. Contra todo pronóstico y con la final de la Copa Confederaciones entre medio, esta contienda convocó a las urnas a más de 1 millón 700 mil personas.

Lo cierto es que esta contienda corona como candidato indiscutido de la derecha al ex presidente Sebastián Piñera, con un 58% de las preferencias del sector. Llama la atención que aproximadamente el 80% de los sufragios totales fueron para el conglomerado de oposición mientras que sólo el 20% se inclinó para la fuerza política en desarrollo. Y no solo eso, “Chile Vamos” aumenta en 607 mil los sufragios en relación a las primarias del 2013.

Este hecho confirma que toda contienda de primarias tiene como objetivo medir fuerzas en las personas leales a un partido o figura política. Los llamados convencidos son electores que presentan una fuerte predisposición favorable hacia un determinado proyecto ideológico que se mantiene por encima de cualquier circunstancia, ya sean militantes y simpatizantes que se sienten interpretados por tal o cual propuesta.

Por eso más allá de las cuentas alegres y del triunfo indiscutido del empresario Sebastián Piñera, las interpretaciones suelen ser engañosas. El domingo recién pasado triunfó el miedo que es el gran movilizador del voto duro del sector. Los convencidos que temen, por un lado, que se consolide una derecha más diversa y flexible pero también, los convencidos que les aterra la inevitable consolidación de un renovado proyecto de izquierda en el largo plazo.

No nos perdamos: el triunfo del miedo puede llamar a engaño. Si bien es cierto Piñera ha demostrado ser un candidato incombustible porque los reparos éticos a su persona no hacen mella en sus fieles electores que disciplinados le entregaron su voto incondicional, no representa la diversidad del espectro electoral toda vez que en estas primarias sólo participó el 12% del padrón nacional. En sus casas se quedaron cerca de 11 millones 800 mil chilenos con derecho a voto voluntario que, luego del asado y la buena siesta, en noviembre tendrán algo que decir.

Patricio Ocaranza Orengo

Sociólogo

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